By abril 22, 2013

Atmósfera que atrapa

Reseña de Antonio Luis Ginés publicada en Cuadernos del Sur, del Diario de Córdoba.
Estamos ante un libro que provocará extrañeza. Y eso es positivo si esa extrañeza consigue transformarse en interés por devorar las líneas y adentrarse en esa atmósfera de cierta presión que el autor logra recrear. Traspiés, en la línea de los álbumes ilustrados, va afinando más en cada nueva entrega, y en ésta ocasión las ilustraciones ambientan y complementan esa atmósfera opaca y noctámbula que será determinante en el conjunto de la trama. No es un libro para leer con prisas, requiere entrega por parte del lector, y la recompensa vendrá en la interpretación que cada uno ejerza sobre esta historia, ya que propicia una serie de ventanas abiertas a ello. Los matices quedan flotando, un poco entre líneas, entre lo que se dice y lo que se calla, posibilitando ampliar más la perspectiva sobre cada escena y cada situación. El mundo ficticio que se nos presenta nos arrastra desde esa voz (unas veces en primera persona, otras en tercera) tan peculiar hacia una situación familiar en la que se nos desgranan las relaciones de dicha familia entre ellos, y también con un personaje de papel fundamental: el hombre gordo. Con un lenguaje lírico y depurado, frases directas y no muy largas, en capítulos breves que acentúan la intensidad, el autor consigue envolvernos en esa atmósfera de la que no conseguiremos escapar fácilmente.


About the Author:

Comments are closed.